El último informe del Consejo Audiovisual de Andalucía, versa sobre «Los Contenidos emitidos por las televisiones bajo competencia del CAA», donde se dibuja un panorama detallado del sistema televisivo andaluz en 2025, tras el análisis de más de 130.000 horas de emisión correspondientes a operadores autonómicos y locales. El estudio confirma la consolidación de un modelo dual en el que conviven, por un lado, cadenas autonómicas con perfiles cada vez más definidos y, por otro, un tejido de televisiones locales marcado por la heterogeneidad, la proximidad y las limitaciones estructurales.
En el ámbito autonómico, la programación se articula en torno a un claro predominio del entretenimiento y la información. Canal Sur TV refuerza su carácter generalista apoyándose en estos dos pilares, mientras que los contenidos culturales mantienen una presencia relevante que contribuye a la identidad de servicio público. Paralelamente, se observa una creciente especialización en la oferta, con Andalucía TV consolidándose como canal cultural y operadores privados como BOM Cine apostando de forma decidida por la ficción como eje exclusivo de su programación. Este proceso de segmentación evidencia una estrategia de diferenciación cada vez más marcada entre canales.
El informe también detecta cambios significativos en determinados géneros. Los contenidos musicales han experimentado un retroceso notable, aunque el flamenco continúa siendo un elemento identitario central dentro de la oferta cultural. Al mismo tiempo, otros ámbitos como el deporte mantienen una presencia limitada, lo que refleja una concentración progresiva de la programación en formatos de mayor rentabilidad y audiencia.
En el ámbito local, la estructura de contenidos presenta un equilibrio entre información y entretenimiento, que se consolidan como los ejes principales de la programación. Sin embargo, el estudio revela una tendencia sostenida a la reducción de la ficción, así como un crecimiento del entretenimiento hasta alcanzar sus niveles más altos de la serie histórica. Los contenidos religiosos, tras años de incremento, muestran un ligero descenso, mientras que otros formatos como la música, los deportes o los programas de venta continúan perdiendo relevancia dentro de la parrilla.
Las diferencias entre operadores públicos y privados en el ámbito local son perceptibles, aunque comparten patrones similares. Los canales públicos mantienen un mayor equilibrio entre entretenimiento, información y cultura, mientras que los privados presentan una mayor inclinación hacia contenidos culturales y religiosos. En ambos casos, la programación refleja las condiciones de producción propias de este nivel, donde la proximidad y los recursos disponibles condicionan de forma directa la oferta.
El informe subraya además la persistencia de dinámicas estructurales en el ecosistema local, como la presencia de contenidos de bajo coste o formatos repetitivos en determinados operadores, al tiempo que destaca el papel esencial de estas televisiones como herramientas de cohesión territorial y de información de proximidad.
En conjunto, el sistema audiovisual andaluz avanza hacia un modelo en el que la especialización define la estrategia de los operadores autonómicos, mientras que las televisiones locales refuerzan su función de servicio cercano en un contexto de transformación y ajuste. La hegemonía del entretenimiento, la estabilidad de la información y la pérdida de peso de géneros como la ficción o la música configuran un escenario en el que la adaptación a los nuevos hábitos de consumo y la sostenibilidad económica emergen como los principales desafíos de futuro.